Me amo en tí

Puede que pasemos mucho tiempo deseando encontrar el amor verdadero y crees que ese regalo llegará junto con una persona específica, es decir, no sabemos quien será o por qué razones, pero idealizamos una vida donde una persona nos ofrece un amor que dure para toda la vida. 
Sin embargo, las cosas no funcionan de esta manera y de acuerdo a los preceptos de la filosofía hindú, aprender a amar y a ser amado depende nosotros, debemos empezar por nosotros mismos, aquí les muestro cuatro, elementos y se las explico:

1.- Comprender el sufrimiento de las demás personas.

La intención de comprender a la demás personas con total honestidad y aceptar sus defectos y virtudes sin poner condiciones ni esperar cambios de su parte, es el primer paso para experimentar el amor verdadero.

Es decir, cuando estás con alguien porque lo quieres completamente y porque no esperas que se adapte o cambie para tu comodidad, es una forma de decir que estás aceptando a la persona tal y como es y que por lo tanto no representa para ti ningún sacrificio, ni dolor. Comprender el sufrimiento del otro es ser empático y dar una oportunidad de aprendizaje a y crecimiento.

2.- Amar más allá de la pareja.

El amor no solo se trata de la relación romántica entre dos personas o bien, la atracción física y sexual. Este sentimiento es de poder universal, se extiende a muchas otras personas, actividades y lugares, por lo que debes aprender a amar más allá de tu pareja. 

Cuando eres bueno con los demás, cuando ofreces amistad, amabilidad, bondad y amor a todos, no solo das un regalo valioso a otros, sino que te regalas a ti misma la oportunidad de que tu corazón crezca y te llene de verdadera felicidad.

Para lograrlo primero debes ser consciente de las cosas que te hacen sufrir y derrotarlas por completo. Solo empezando por tu propia sanación es como podrás dar y recibir amor. 

3.- Rodéate de personas que sepan amar.

Los seres humanos nos adaptamos a los espacios en los que nos desarrollamos, es decir, que de acuerdo al ambiente es como solemos actuar; de esta forma, si estás rodeada de personas incapaces de vivir sus propias emociones, que se niegan a tratar a sus semejantes con amor y comprensión, que creen que el amor es un invento y que la felicidad es una misión imposible, entonces tú también llegarás a creerlo. 

Rodéate de personas que prediquen con el ejemplo, que te enseñen que sí es posible amar y no salir herido en el proceso; personas que te enseñen que VALE la pena ofrecer nuestros corazones. 

4.- No te ilusiones con amores pasajeros.

Según los monjes budista la razón principal por la cual sufrimos en el amor es porque queremos llenar nuestro vacío existencial con la presencia de otra persona. Nos sentimos presionadas y obsesionadas con la idea del amor perfecto que hacemos hasta lo imposible por cumplir ese sueño, incluyendo estar con personas que realmente no significan nada para nosotras. 

Un amor pasajero trae consigo sufrimiento y mucho estrés, es la unión de dos personas que se guían por otros sentimientos que nada tienen que ver con el amor, por ejemplo el miedo, la soledad o el despecho. Cuando tienes muchos amores pasajeros te vas alejando del verdadero objetivo, te alejas de tu preparación espiritual y mental que te ayudará a encontrar una amor realmente significativo.

5.- Vive según los cuatro elementos del amor

De acuerdo a esta filosofía, el verdadero amor se cimenta en cuatro pilares: amabilidad, compasión, serenidad y diversión. Amabilidad y compasión hablan de comprender al otro y de siempre respetar la línea que separa el respeto entre ambos. Por otro lado, la serenidad y diversión se refieren a conservar la calma en momentos de crisis, de siempre pensar antes de actuar y de no lastimar a los otros por coraje o despecho.

Por último, la diversión hace referencia a la importancia de vivir una compañía amena, de estar a lado de alguien que nos haga sentir bien, de quien podamos aprender cosas nuevas y experimentar sensaciones diferentes. Es obvio que la felicidad es un reflejo del amor verdadero, en la cual debemos saber primero que es el amor, experimentándolo en nosotros, dándonos amor y experimentando los matices del mismo .